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Tracking y conversiones
Que los números sean fiables.
[ Marketing Digital ]
Configuramos el tracking de tus activos digitales y construimos cuadros de mando que te permiten saber qué canal funciona y cuál no te está rindiendo.
[ EL PROBLEMA ]
Tienes web, quizá SEO, campañas, email… y cada uno se lleva una parte de tu presupuesto. Pero a la hora de la verdad no sabes cuál te trae clientes de verdad y cuál solo gasta. Puede que tengas GA4 instalado, pero nadie lo mira ni lo interpreta; o que el tracking esté mal montado y los números que ves no signifiquen lo que crees. Así que las decisiones de dónde invertir más y dónde recortar se toman a ojo.
No es que te falten datos —seguramente los tienes de sobra—. Es que nadie los está convirtiendo en decisiones. Un panel lleno de métricas que nadie lee no sirve de nada; lo que mueve la aguja es saber, con números fiables, qué canal merece más presupuesto y cuál estás malgastando. Sin eso, inviertes en marketing digital a ciegas.
[ EN QUÉ CONSISTE ]
Primero nos aseguramos de que mides bien: revisamos o configuramos el tracking —GA4, eventos, conversiones— para que los números signifiquen lo que crees que significan. Sobre esa base construimos un cuadro de mando que reúne en un sitio el rendimiento de todos tus canales —web, SEO, campañas, email— y, sobre todo, lo revisamos contigo cada cierto tiempo para traducirlo en decisiones: dónde invertir más, qué recortar y qué probar. El dato solo vale si termina en una acción.
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Que los números sean fiables.
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Todos tus canales en un sitio.
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Qué canal aporta a la venta.
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Del dato a la decisión.
No es inteligencia de negocio sobre tu CRM o tu facturación —esos son los datos internos del negocio, y son otra pieza—: aquí medimos tus activos digitales, lo que pasa en tu web y en tus canales de marketing. Y no es un informe bonito que se archiva: cada análisis termina en algo que hacer.
[ PARA QUIÉN ES ]
Encaja especialmente si eres una pyme B2B o industrial que ya tiene web y mueve varios canales —SEO, campañas, email— pero no mide su retorno: tienes GA4 instalado y nadie lo interpreta, o sospechas que el tracking no está bien montado y no te fías de los números. Quieres dejar de decidir por intuición y empezar a saber qué canal te trae clientes y cuál estás malgastando.
Es la capa que hace rentable al resto de tu marketing, así que rinde al máximo cuando acompaña a otros frentes activos —web, SEO o campañas—. Si lo que necesitas hoy es solo una foto del estado de tu medición, también funciona como auditoría puntual; pero su mayor valor llega cuando hay algo en marcha que medir y optimizar.
[ ENTREGABLES ]
El servicio combina un arranque para dejar la medición bien montada con un análisis que cobra valor en el tiempo. En concreto entregamos:
que los números sean fiables
todo en un sitio
del dato a la acción
El alcance depende de si partimos de un tracking existente o de cero, y de cuántos canales haya que medir.
[ FASES ]
Primero dejamos la medición bien montada; a partir de ahí, el análisis se vuelve un hábito. El proyecto avanza así:
Revisamos cómo mides hoy y configuramos o corregimos el tracking —GA4, GTM, píxeles—, definiendo las conversiones y los eventos que de verdad importan.
Construimos el dashboard que reúne tus canales y definimos un modelo de atribución para ver qué aporta cada uno a la conversión.
Revisamos los datos cada cierto tiempo, detectamos tendencias y te entregamos recomendaciones accionables. Es la fase que se repite: medir solo sirve si decides con ello.
Analítica web cubre las fases de implementación, activación y capacitación de nuestro método de cinco fases, aplicadas de forma continua —porque medir no es un hito, es un hábito—.
Ver metodología completa[ MODALIDAD ]
Puedes contratarlo como un proyecto acotado —montar bien el tracking y dejarte el cuadro de mando funcionando— o como una auditoría puntual si solo quieres una foto del estado de tu medición. Ahí ya te llevas algo de valor por sí mismo.
Pero la analítica da su mejor versión en continuo: revisar los datos cada cierto tiempo y convertirlos en decisiones es lo que de verdad mueve el retorno de tu marketing. Por eso lo habitual es que acompañe a tus otros frentes —web, SEO, campañas— en lugar de ir suelta, con una dedicación ligera que se ajusta a cuántos canales haya que seguir.
[ SERVICIOS RELACIONADOS ]
Medir cobra sentido cuando hay algo en marcha que optimizar. Lo natural es que la analítica acompañe a los canales que generan los datos:
La analítica te dice si tu posicionamiento orgánico trae visitas que acaban en clientes, no solo en tráfico. Sin medir, optimizar el SEO es ir a ciegas.
Saber másEs donde la medición se paga sola: saber qué campaña convierte y a qué coste es lo que evita quemar presupuesto. El tracking de conversiones es el mismo.
Saber másY según tu caso, se enlaza con otras piezas: con email marketing para medir el impacto del nurturing, o con el desarrollo web cuando la analítica se configura desde el lanzamiento. Si lo que necesitas es leer los datos de tu negocio —ventas, márgenes, CRM—, eso es inteligencia de negocio, una pieza distinta.
[ PREGUNTAS FRECUENTES ]
Una hora para entender dónde estás y si podemos ayudarte. Sin compromiso, sin presentaciones genéricas.
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